Yeguada Salvador Ávila desde 1995 llevando la tradición y el arte de la doma
La historia de la Yeguada Salvador Ávila
Yeguada Salvador Ávila está compuesta por un grupo de personas que comparten una misma misión y pasión: EL CABALLO. Nos propusimos desde nuestros inicios, conseguir la línea equina que desde que el ganadero era niño había soñado, BELLEZA, NOBLEZA Y LOS TRES AIRES. Siempre con una gran ilusión y ganas de un buen hacer en cuanto a la búsqueda del ejemplar que se identifique con nuestra cultura de cría caballar.
NUESTRA YEGUADA
Nuestra yeguada está situada en Villanueva de la Concepción, provincia de Málaga. En pleno corazón de los montes de Málaga, y con un fácil acceso, nos encontramos rodeados de impresionantes paisajes que acompañan con gran belleza y majestuosidad nuestras tierras. De esta manera, nuestros caballos crecen fuertes y sanos rodeados de naturaleza.
La belleza del entorno rural es parte integral de nuestra yeguada, y estamos orgullosos de formar parte de esta comunidad.
Además, en Yeguada Salvador Ávila valoramos con tremenda gratitud el ciclo natural de la tierra y los animales, tratando todo el proceso de desarrollo con gran respeto y admiración. Desde la alimentación de nuestros caballos, hasta incluso su estancia, es cuidada con detenimiento para proporcionarles una vida saludable y adaptada en todo momento a sus necesidades.

Nuestros Caballos
En este hermoso entorno, nacen y crecen nuestros caballos de Pura Raza Española. Cada uno de nuestros ejemplares es criado con el máximo cuidado y atención, asegurándonos de que desarrollen las cualidades que nos definen: belleza, nobleza y excelentes aires.
PROCESO DE DESARROLLO DE NUESTROS CABALLOS
Desde que escogemos los progenitores hasta que nuestros ejemplares son entregados a sus nuevas familias, en Yeguada Salvador Ávila cuidamos el proceso de desarrollo con detenimiento y mucho mimo.
Escogemos entre los mejores sementales disponibles de nuestra yeguada, teniendo en cuenta el carácter y funcionalidad de los mismos, y estudiamos detenidamente la combinación de yeguas propias de cría con las que mejor resultado podemos obtener según las características de cada uno y su posible combinación genética, evitando consanguinidad.
De seguido, nuestros potros crecen fuertes y sanos en el campo junto a sus madres, hasta la temporada de destete, donde les separamos de sus madres para seguir con su etapa de crecimiento hasta ser caballos adultos, cuidando en todo momento la alimentación y buen desarrollo.
Una vez alcanzan los 3-4 años comenzamos con su doma, de forma respetuosa ante su crecimiento continuado hasta aproximadamente los 7 años. Fomentando la confianza y nobleza de cada uno de los ejemplares.


Sementales
Pura Raza

Alimentación
estricta y natural

Respeto de la
época de monta




